“La emoción más hermosa y más profunda que podemos experimentar (…)”

“La emoción más hermosa y más profunda que podemos experimentar es la sensación de lo místico.” –Albert Einstein.

El titulo de esta entrada,  puede resumir perfectamente el camino al que me han llevado estos años de formación y su culminación con este trabajo.

Con la intención de experimentar y llegar a comprender lo esencial, he iniciado la formación de profesores de Yoga con el objetivo de profundizar en esta ciencia, que según tenía entendido, me ayudaría a llevar una vida más consciente y a conectar con Algo que desde siempre he intuido.
En los años de formación, queda patente la importancia del conocimiento de la anatomía humana para la buena comprensión y realización de las Asanas de Hatta yoga. De igual manera, al empezar a desarrollar este trabajo, he visto esencial para la comprensión de las emociones, profundizar en los temas de anatomía para conocer mejor como la emoción funciona a nivel cerebral.
Al principio, he empezado con la idea de que la emoción se creaba únicamente en el cerebro y que a partir de ahí, se podía somatizar o hacerse física a nivel corporal. He encontrado aquí un extenso y apasionante campo de estudio, pero lo más apasionante, ha sido que conforme he ido recopilando datos, he aprendido que la emoción se gesta en el cerebro y viaja a través del cuerpo en forma de partículas, de señales químicas, que afectan a cada célula.
Una vez aprendido esto, me he planteado que tenía que ir más allá de la emoción mental, ¿Cómo funciona la emoción a nivel celular; a nivel atómico? aquí he descubierto datos muy interesantes e inspiradores para entender cómo pueden influir las practicas de yoga, chikung y meditación en nuestras emociones y por tanto a nuestra salud y también he encontrado un apasionante mundo lleno de respuestas a preguntas que me surgían a mi mismo cuando me planteaba mi propia práctica.
Antes de empezar con este trabajo, estaba muy centrado en la filosofía oriental que tuvo un gran desarrollo y una gran intuición muchos siglos atrás. Creo firmemente que, practicas y filosofías como el Yoga o el Chikung siguen evolucionando tanto en Asia, donde tuvieron su nacimiento, como en occidente, donde nuevos maestros y estudiosos del tema están aportando un desarrollo muy importante a estas disciplinas, las cuales entiendo que actualmente no pertenecen exclusivamente a un lugar concreto, sino a toda la humanidad. Por lo tanto, opino que estas antiguas ciencias siguen actualizándose constantemente y son algo vivo.