Enfocando el trabajo sobre las emociones

No puedo evitar, al empezar esta nueva entrada, dejar de  utilizar la manera típica con la que suelen empezar muchos artículos y trabajos.  Sacrificaré la originalidad en este comienzo, para transcribir el significado que nos da el diccionario sobre la palabraemoción“Agitación o perturbación de la mente. Sentimiento, pasión, cualquier estado mental vehemente o agitado”. Esta definición, me suena bastante a lo que ya escribiera el sabio Patanjali  por el año 400 de nuestra era.

Las emociones  son un estado afectivo, son nuestras reacciones a los diferentes cambios que podemos percibir en el ambiente, unas reacciones que a base de  habernos ayudado en nuestra supervivencia en otras épocas, han sido integradas  en nuestro  sistema nervioso de manera que ya forman parte de nuestro instinto.

Reacciones a estímulos exteriores tales como el miedo o la ira,  fueron decisivas para la supervivencia  de  la especie humana en épocas prehistóricas.

También tengamos en cuenta que en esas épocas la gestión de este tipo de movimientos emocionales era bien distinta a la gestión que podemos hacer en la rapidísima vida moderna actual. Me explicaré; imaginemos una persona siendo atacada por una bestia;  la ola  emocional del miedo,  provocará en ella una descarga de adrenalina, que  hará que corra veloz y que sus sentidos queden abstraídos por la única idea de huir. Seguramente,  esta persona  después de correr  varios kilómetros, habrá quemado toda esa adrenalina  y dado el agotamiento, del que no será consciente hasta que el peligro haya pasado, podrá dormir apaciblemente en un sueño reparador al abrigo de su confortable cabaña.

Podríamos decir, que la inyección de adrenalina en este caso, es balsámica y de hecho, la sabia naturaleza la creó con ese motivo y en esa época.

Imaginemos ahora la misma sensación de miedo  en nuestra sociedad actual, miedo por ejemplo a expresarse en público. La descarga de adrenalina en este caso, al no poder salir corriendo  y no poder ser metabolizada y si además, este estado se repite en el tiempo ; nos creará una serie de problemas a nivel de sistema nervioso y circulatorio e inmunológico , los cuales ya son bastante conocidos en nuestra sociedad como consecuencias derivadas  del estrés y  ansiedad.  A demás, en estos últimos tiempos, vamos también aceptando que pueden ser causa de otro tipo de patologías, cosa que por otro lado, ya hace bastantes siglos que tienen claro otro tipo de medicinas como El Ayurveda en India y la Medicina Tradicional China.

Tamoyoga practicas en la Escuela

En el trabajo que aquí propongo, tengo claro que las emociones forman una parte muy importante de nuestra vida, de hecho estoy de acuerdo con muchos autores que afirman que son las emociones las que nos definen como seres humanos, en la vida actuamos por amor, tomamos decisiones movidos por las emociones, buscamos emociones que nos gratifiquen, las emociones dan sentido a nuestra vida, en definitiva son una energía  que se mueve en nosotros y nos hace  actuar.

Por ello, para nada, en  este trabajo se  trata de proponer el  control Emocional,  de evitar la emoción; nada más alejado de mi intención.

De lo que aquí se trata, al igual que con otras técnicas de yoga,  es de tener una experiencia emocional que nos llene de gozo , que nos enseñe a conectar con nuestro cuerpo emocional , disfrutando y compartiendo con los seres que nos rodean las emociones positivas y  aprender de las enseñanzas y los mensajes que nos aportan  nuestras emociones  tanto positivas , como “negativas” y, escribo “negativas” entre comillas,   ya que como iremos   viendo en el desarrollo del trabajo , este tipo de emociones son un valioso recurso para aplicar a nuestra practica y una parte muy importante para nuestro crecimiento como seres integrales. Por eso, a partir de ahora, a esas emociones les llamaremos Perturbadoras, ya que  sin una práctica que nos ayude a gestionarlas,  esas emociones nos causan perturbación y esa perturbación es la causante de la ansiedad.

Hay cada vez más estudios que afirman que el estrés y la ansiedad pueden derivar en patologías tales como el cáncer, pero no es el estrés o la ansiedad en si lo que producen estas patologías, es nuestra manera de gestionar las emociones lo que nos lleva a sentir estrés y ansiedad.

Vivimos demasiado enfocados al exterior y es necesario re-aprender y re-programar circuitos que nos conecten con nuestro Ser interior para vivenciar  las emociones como un proceso energético que debemos reciclar y que forma parte de nuestro crecimiento.

Como conclusión diré que el fin de este estudio es aprender a  encaminar  técnicas como el yoga , quigong o la meditación a esa gestión de las emociones perturbadoras, aceptando que son una parte más de nuestra existencia, para reciclarlas en energía de acción y de crecimiento.